PUERTO DE MONTEVIDEO

 

Es cierto que los puertos suelen tener su encanto. Quizás porque están indisolublemente asociados al mar y la aventura, o sea, a un mundo de posibilidades. Hablemos ahora de un puerto en particular, el de Montevideo.

El 18 de julio de 1901 se procedió a efectuar una ceremonia oficial, a fin de dar por iniciadas las obras de construcción del puerto de la ciudad, hecho que conmemora la presente medalla.

De acuerdo a las crónicas de la época, a las tres de la tarde de ese día, desde el palco oficial instalado al extremo de la calle Sarandí, dio inicio el discurso del presidente de la República de entonces: Juan Lindolfo Cuestas.



Acto seguido se procedió a la firma del Acta de Inauguración, por parte de ministros, legisladores y el propio presidente. Dicho documento fue colocado entonces en una caja de plomo, se selló la misma y se la llevó al lugar elegido, para ser colocada debajo del primer bloque de la futura escollera.

Por aquel entonces, esta imponente obra representó el emprendimiento público más importante de América del Sur. Se llevó a cabo después de considerar una veintena de proyectos presentados y habría de ganar la licitación un consorcio francés.

Los trabajos demandarían ocho años y la labor de casi tres mil obreros. Se ganarían sesenta hectáreas al mar.


En el reverso de la medalla, debajo del trabajador que lleva una pala (situado a la derecha), se ve la indicación de la casa acuñadora: Bellagamba y Rossi.




Comentarios