Colonia del Sacramento es una pequeña y bella ciudad del Uruguay. Quien la visite tiene la oportunidad de recorrer un Barrio Histórico que en 1995 fue inscripto en la Lista del Patrimonio Mundial, en base a uno de los criterios manejados por el Comité correspondiente: "ser un ejemplo eminentemente representativo de un tipo de construcción o conjunto arquitectónico, o tecnológico, o de paisaje, que ilustre uno o varios períodos significativos de la historia de la Humanidad".
Allí se pueden recorrer calles donde parece que el tiempo se hubiera detenido y se pueden apreciar casas (algunas de ellas convertidas en museos) de las que uno esperaría ver salir personajes del siglo XVIII.
La ciudad fue fundada por Manuel Lobo, administrador colonial portugués, quien se hizo presente en la zona (que era territorio español) en enero de 1680, con una flota y tropas. El día 20 de ese mes tomó posesión de la Isla de San Gabriel, donde procedió a construir un fortín. Y el día 28 fundó propiamente la que llamó Colonia do Santíssimo Sacramento. El tiempo y los avatares de guerras y tratados la harían pasar de manos varias veces, entre portugueses y españoles, previo a la independencia uruguaya.
Sirva lo dicho de introducción a un misterio redondo: quién diseñó y acuñó esta medalla que conmemora la fundación de esa ciudad.
No me cabe duda que se trata de una pieza moderna. Por eso mismo, cuando la adquirí pensé que estaría plenamente catalogada con la debida información. Sin embargo, hasta el día de hoy no logré obtener datos precisos al respecto.
Al menos, mi modesta investigación me condujo a reconocer el plano de Colonia del Sacramento que se muestra en la medalla. Sin duda alguna, está basado en una ilustración contenida en el libro "Relación del sitio", cuyo autor es Silvestre Ferreira da Silva y fue publicado en 1748. Dicha obra trata sobre el asedio al que fue sometida la ciudad por parte de tropas españolas en 1735. Por eso mismo, varias de las líneas trazadas en ese plano y recogidas en el diseño de la medalla no son propiamente de la ciudad, sino que representan trincheras y baluartes de los sitiadores españoles. Resulta por tanto una curiosa elección para la conmemoración.
En cuanto al reverso de la medalla, su diseño está basado en monedas portuguesas del siglo XVII. Veamos las imágenes correspondientes: reverso de la medalla primero y reverso de una moneda portuguesa de 1680 después:
Surgen más incógnitas en la comparación. En el sitio donde una moneda indicaría su valor, en la medalla aparece la sigla o palabra "OCA", cuyo significado desconocemos. Y figuran además las que podrían ser iniciales del diseñador: "A.L."
A lo largo del tiempo, han aparecido ejemplares en subasta o en oferta en diversas casas especializadas, así como también a la venta en las plataformas más conocidas. En ningún caso, las descripciones de las piezas aportan mayor información, lo cual hace pensar que nos encontramos ante un completo enigma.

Comentarios
Publicar un comentario