En una de sus películas, los hermanos Marx sostienen el siguiente diálogo:
- Oye, en la casa de al lado hay un tesoro.
- Pero si al lado no hay ninguna casa...
- Está bien, ¡construiremos una!
Al parecer, no sólo los hermanos Marx tienen esas brillantes ideas. Y si no me creen, lean esto:
Ya vimos aquí que el buque "Lord Clive" fracasó en su ataque a Colonia del Sacramento, se incendió y ardió por cuatro horas antes de que sus restos se hundieran. Se supone que casi todo el casco fue consumido por las llamas, en vista de que al ir sucumbiendo las superestructuras, la línea de flotación bajaba y se continuaba el daño. Los relatos de la época indican que, cuando el fuego llegó al lugar de almacenaje de la pólvora, la ignición fue de tal magnitud que obligó a cubrirse a los defensores españoles (¡que se encontraban a 400 metros de distancia!).
Hay que suponer, pues, que del "Lord Clive" no quedó casi nada, excepto la parte inferior del casco, el lastre que llevase el buque y lo que pudiera haberse ido al fondo del mar antes de la completa y total destrucción, como ser cañones y otros objetos. ¿Debemos asumir entonces que entre esos objetos hay un tesoro? ¿Y que ese tesoro permanece allí hasta hoy en día? Permítanme que lo dude.
Para empezar, el naufragio no se encuentra a gran profundidad, sino apenas a unos 5 a 7 metros. Por eso mismo, ya el propio Pedro de Cevallos (gobernador de Buenos Aires) ordenó, a poco de producida la batalla, que se recuperase todo lo posible del buque hundido. Y los españoles lo deben haber hecho a conciencia, máxime teniendo en cuenta que en febrero de 1763 se firmó el Tratado de París, que les obligaría a devolver muy pronto Colonia del Sacramento a los portugueses.
Entonces, si había un tesoro de alguna clase en el "Lord Clive", seguramente lo obtuvieron los españoles en aquel momento, hace 262 años.
Sin embargo, desde 2004 en adelante, aparecieron y se replicaron noticias sobre el supuesto tesoro. Unos hablaban así como así de "cien mil monedas de oro", otros se sacaban de la manga un avalúo de "entre setecientos y mil millones de dólares", hubo quien indicó que "se reflotaría el buque" y, ya en plan de completa fantasía, no sólo lo llevarían a tierra sino que "se convertirá en un museo".
Ya me dirán ustedes por qué dejarían ese tesoro los defensores de Colonia del Sacramento, que sabían perfectamente dónde se hundió el barco y podían bucear tranquilamente en esa profundidad. No creo que las aguas turbias y la poca visibilidad los hayan detenido en su afán. Igual, mi favorito es el plan de reflotar el "Lord Clive", llevarlo a tierra y convertirlo en museo. ¿Que el navío ni siquiera existe por haber sido consumido por las llamas? Vamos, eso es una minucia.
A Dios gracias, todas las idas y vueltas entre los buscadores y el gobierno uruguayo llegaron a sn fin en 2022, cuando las autoridades determinaron que no se continuase con el rescate definitivo (link aquí).


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