Se cuenta que, a principios del siglo XX, le aconteció lo siguiente a un viajero europeo que recién llegaba a Nueva York.
Se encontraba descansando en su hotel cuando fue sobresaltado por ruidos de explosiones que provenían de la calle, aunados a una fanfarria de trompetas. Asomándose a la ventana, pudo ver una especie de estrambótico desfile, compuesto por hombres ataviados con extravagantes sombreros y vestimentas. Iban pasando por la calle, saludando y tirando algunos petardos que encendían con cigarros habanos, seguidos por una banda de músicos.
El europeo bajó corriendo al lobby del hotel, donde preguntó a los empleados de qué se trataba todo eso y si había algo que temer. Entonces el botones le contestó lo siguiente:
"No se preocupe, señor. Es solamente una sociedad secreta"
Por mi parte, considero que una sociedad secreta debería ser justamente un poco más secreta y no andar desfilando por ahí. Pero eso, claro está, es cuestión de opiniones.
Dentro de las sociedades secretas estadounidenses, un grupo peculiar lo constituyen aquellas formadas en el ámbito de las universidades. Posiblemente derivadas de algunas fraternidades, pronto adquirieron vida propia, desarrollando sus propios rituales y generando desde mitos hasta leyendas urbanas.
Allí donde se manejan símbolos, es inevitable que surjan objetos que los muestren. Por eso es que las sociedades secretas universitarias son interesantes para el coleccionista de medallas y exonumia: han generado muchas piezas interesantes, desde medallas hasta distintivos, pasando por reconocimientos y objetos de uso ritual.
A quienes interese el tema les dejo este link, que los llevará a una conferencia sobre medallas de sociedades secretas universitarias.

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