Rey Subastas efectuará un remate numismático muy interesante (link aquí) el día 7 de abril próximo. Hay variedad de lotes para todos los gustos y orientaciones del coleccionista, ya sea que su interés esté en las monedas, los billetes, las medallas e incluso algunos ejemplares de notgeld con diseños muy particulares.
Para el caso de las medallas, destaca una pieza argentina producida por Bellagamba & Rossi, que conmemora al Papa León XIII en su vigésimo quinto año de pontificado (1903).
Asimismo, encontramos otra pieza argentina interesante, también de Bellagamba & Rossi, referida a San Juan:
La particularidad de esta última es su reverso, con la leyenda grabada "La Francesa" y una fecha: 7 de septiembre de 1903. No hay referencias al respecto, por lo cual sería motivo para una típica indagación de coleccionistas.
El lote inesperado: un billete que bien puede hacernos reflexionar acerca del valor de la moneda y cuánto es posible que éste caiga en tiempos difíciles. Se trata de un billete alemán del año 1923, con denominación de 10 millones de marcos.
Puede que la cifra parezca enorme, pero todo depende de lo que pudiera comprarse con este billete en aquel entonces y de lo que el marco valiera en relación a otras monedas.
Si lo miramos desde la óptica del poder adquisitivo, buscar precios de bienes comunes en la Alemania de 1923 es una tarea difícil, porque suelen encontrarse cifras dispares según donde se consulte. Y no es que unos estén errados y otros no, sino que todos tienen razón: el problema es que se llegó a un punto en el cual los precios cambiaban varias veces a lo largo del día.
Por caso, mucha gente solicitó cobrar jornales en vez de sueldos. Y se cobraba dos veces al día, para tener oportunidad de gastar el dinero antes de que perdiera aún más su valor. Si usted se sentaba a comer en un restaurante, el precio se negociaba en el momento, porque todo cambiaba de improviso. Así eran las cosas. Igualmente, tomemos un dato aislado: un periódico costaba 70 millones de marcos.
Se llegó a un punto donde unas valijas o incluso una carretilla eran medios aptos para transportar el sueldo cobrado o un retiro bancario:
En cuanto al tipo de cambio, las cifras son bien explícitas. Si bien en enero de 1923, la cotización del dólar era de 18.000 marcos, para el mes de julio había alcanzado el millón de marcos, lo cual fue considerado escandaloso por la opinión pública. Aún así de mal, las cosas empeoraron y se llegó a diciembre de 1923 con una cotización del dólar disparada hasta superar los cuatro billones de marcos.
Con tantos avatares y más de cien años transcurridos, ese billete es verdaderamente una pieza de historia económica, un objeto fuera de lo común que bien puede ser tema de conversación y de reflexión. No sólo para aprender sino, más importante aún, para no olvidar.




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