CARPE DIEM (UN TOKEN CON FILOSOFÍA)


 

Los tokens, también llamados fichas, jetons o gettones (según donde uno se encuentre) son piezas generalmente metálicas (pero también las hay de plástico, baquelita e incluso porcelana y otros materiales) que, si bien no son monedas de curso legal, en algún caso pueden reflejar un valor concreto. Por ejemplo, algunas fichas de tranvía:

Se han utilizado profusamente con un amplio abanico de actividades involucradas: banca, labores agropecuarias, comercios, casinos, medios de transporte, publicidad, propaganda política, máquinas de juego, souvenirs turísticos y mucho, mucho más. Sin embargo, hoy hablaremos de un token diferente, uno que propone y llama a la reflexión.

¿De dónde surge la expresión latina "Carpe Diem"? Parece ser que hay unanimidad en la respuesta: es una locución utilizada por el poeta romano Horacio (65 a.C. - 8 a.C.) en una de sus Odas, la 1-11



"Tú no indagues, vedado está saberlo, qué fin a mí o a ti,

Leuconoe, los dioses quieran darnos. Ni sondees los números babilonios.

¡Vale más aceptar lo que ha de ser!

Ya sean muchos inviernos los que Júpiter nos conceda, 

o sea éste el último en que abatirse vemos contra escollos tenaces las olas del Tirreno.

Sé prudente, filtra el vino y largo afán no entregues a plazo tan pequeño.

Mientras hablamos, huye con la palabra el Tiempo

¡Cosecha el día! Y no te fíes mucho del venidero."

¡Carpe diem! ¡Cosecha el día! Ese es el significado concreto del consejo del poeta. Y los motivos en que se fundamenta están expresados también en el poema: no nos es dado conocer el mañana y lo que traerá consigo.

En cuanto al reverso del token, profundiza más aún en la actitud que se propone:



"No cuentes cada hora del día, haz que cada hora del día cuente"

Curiosamente, el correr de los siglos ha ido variando el claro significado de la expresión "carpe diem", hasta llevarlo a lo que parece entenderse en la actualidad: algo así como "vivir cada día como si fuera el último", lo cual se aparta bastante de la idea original, que propone una actitud existencial y no un "viva la Pepa".

Otrosí digo: circula desde hace mucho tiempo un poema falsamente atribuído a Walt Whitman, que lleva el título "Carpe Diem":



Y sigue. No se condice para nada con el estilo del poeta norteamericano, pero la idea de su autoría ha quedado tan firmemente instalada que, presumo, a futuro hasta la incluirán en alguna antología de sus poemas. ¿Será que una mentira repetida mil veces se convierte en verdad?

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