EL MISTERIO DE LA CÁMARA DE ÁMBAR - SEGUNDA PARTE (LA HIPÓTESIS DE ESTE BLOG)


Como vimos en el post anterior, el destino final de la Cámara de Ámbar bien pudo ser su total destrucción, teniendo en cuenta los bombardeos sufridos por el Castillo de Konisberg, lugar donde lo tenían los alemanes en el correr de la Segunda Guerra Mundial.

Otras hipótesis afirman que se encontraría en una mina abandonada o, en el peor de los casos, en el fondo de algún lago ignoto, perdida para siempre. Pero lo cierto es que, desde el fin de esa guerra en adelante, toda pista que surgió en ese sentido fue explorada, sin que nada se encontrase.

Bastante más seria es, en cambio, la hipótesis del grupo Baltictech, según la cual la Cámara de Ámbar estaría entre los restos del naufragio del carguero Karlsruhe, hundido en 1945 y hallado por ellos. Pero hasta ahora no han podido comprobarlo fehacientemente De acuerdo a lo declarado por el líder del grupo:

"Calculé la probabilidad de que se encuentre allí en un 1%, nada más. Pero no hay otro lugar en el mundo donde la probabilidad sea mayor. Y nuestra última expedición no descartó esa hipótesis. Debemos recordar que hay un montón de material bajo una capa de lodo de dos metros, y que hay un secreto que aún no hemos podido descubrir"




Cabe la posibilidad, entonces. Pero en este blog manejamos otra hipótesis y, para explicarla bien, debo hablarles sobre la Operación Aníbal.

La Operación Aníbal fue la mayor operación de evacuación de la Segunda Guerra Mundial. Fue llevada a cabo por la marina alemana, para retirar civiles y militares de regiones amenazadas por el ejército ruso. Se llevó a cabo entre enero y mayo de 1945. Para cuando concluyó, más de un millón de personas había sido evacuada hacia puertos de Alemania o de Dinamarca.

Pero no sólo se transportaron personas, sino también todo tipo de carga, desde equipos militares hasta bienes valiosos que se debía evitar que cayeran en manos rusas. La operación se llevó a cabo por cientos de buques de todo tamaño y uso habitual, de los cuales el carguero Karlsruhe fue uno (en particular, fue el último en zarpar del puerto de Konisberg).

Nuestra hipótesis es que los alemanes tomaron rápidamente conciencia que la ciudad de Konisberg estaba seriamente comprometida, aunque la habían convertido en una verdadera fortaleza. Y por eso mismo, creemos que, apenas pusieron en marcha la Operación Aníbal, procedieron a salvaguardar la Cámara de Ámbar.

Para ello, primero la trasladaron de Konisberg a Gotenhafen (hoy Gdynia) por mar y luego la cargaron en un buque de gran porte, un transporte armado, donde una carga más y una escolta militar más no llamasen la atención de nadie. Y este es el candidato  de este blog: el buque Wilhelm Gustloff.




Construido como crucero recreativo, fue botado en 1937 y cumplió funciones civiles hasta el comienzo de la Segunda Guerra Mundial, cuando fue requisado y pasó a ser primero transporte de tropas, luego buque hospital, después buque cuartel hasta que fue reacondicionado nuevamente como transporte armado. 

En una de las misiones de la Operación Aníbal, el Wilhelm Gustloff zarpó de Gotenhafen el 30 de enero de 1945, casi en medio de una tempestad, con tiempo gélido y escasa visibilidad, todo lo cual se pensó que obraría en contra de la detección por parte de aviones y buques enemigos. Pero el mal clima no detenía a los submarinos rusos y pronto fue localizado por uno de ellos, que lo siguió por espacio de dos horas y luego le acertó tres torpedos que hundieron el buque. Teniendo en cuenta que murieron unas nueve mil personas, de las cuales la mayoría eran civiles, se puede decir que fue el mayor desastre marítimo de la Historia, superando por mucho al del Titanic. 




Los restos del naufragio yacen a unos 45 metros de la superficie y, de acuerdo a lo que han manifestado sus exploradores, es notorio que han sido expoliados de toda forma posible. Es probable que esto comenzase apenas finalizada la guerra, pues los rusos establecieron una total prohibición de acercarse a la zona o bucear en la misma, medida que rigió hasta mediados de los años '50.

Entretanto, enviaron sus buzos, recuperaron objetos, cortaron el casco y exploraron el interior. Es de suponer entonces que, si había algo valioso que pudiera ser llevado a la superficie con las técnicas de esa época, ya no está en el buque. 

Vendrían luego diversas expediciones de origen privado, todas las cuales afirmaron haberse encontrado un panorama nada natural, producto de explosiones y cortes realizados con posterioridad al hundimiento del Wilhelm Gustloff.  Igualmente, no pocos de estos buscadores eran simples cazadores de objetos con pocos medios, que se llevaban cualquier cosa que encontrasen en el naufragio y con ello se quedaban satisfechos.

Para 1988 surgieron novedades más interesantes. El señor Rudi Lange, un sobreviviente que había sido técnico de radio en el buque hundido, realizó una serie de expediciones con el buzo británico Philip Sayers. De acuerdo a lo indicado por Lange, la noche anterior a que el Wilhelm Gustloff zarpara, llegaron al muelle una serie de camiones con una nutrida escolta. Procedieron a descargar un cargamento clasificado como  "de alta seguridad", que consistía en grandes cajas selladas que en todo momento fueron acompañadas y monitoreadas por oficiales de las SS.




Curiosamente, Lange pudo ver esto por pura casualidad. No lograba dormirse, porque le daba vueltas en la cabeza un mal presentimiento sobre el viaje a realizar. Y salió a caminar por el muelle, con la idea de fumar y distraer la mente. Al ver aproximarse el convoy militar, se ocultó por temor a ser sancionado y pudo observar todo lo acontecido. ¿Qué contenían esas cajas? En opinión de Lange, se trataba de lingotes de oro, lo cual abre otra línea más de posibilidades, pero nos parece coherente pensar que se trataba de la Cámara de Ámbar.

Después del naufragio, las cajas o sus restos deben haber sido recuperadas por los buzos soviéticos, en las inmersiones  y exploraciones llevadas a cabo por la Marina rusa al finalizar la guerra. Quizás el cargamento estaba totalmente dañado, fuese por las explosiones y fuegos originales, fuese por los explosivos seguramente colocados para abrirse paso en el casco naufragado. Y entonces se llevaron el remanente, tal vez ya no tan importante ni tan valioso. Esa es nuestra hipótesis.

Actualmente, la zona del naufragio está clasificada como "tumba de guerra" y existe una prohibición de bucear a menos de 500 metros.

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