EL TESORO DEL "HERMANO XII" - PRIMERA PARTE (LA GENERACIÓN DE UN "ALTER EGO")


 

Edward Arthur Wilson, el hombre que sería conocido como "Hermano XII", nació en Birmingham (Inglaterra) en 1878. Tempranamente recibió formación religiosa, lo cual no era nada inusual para su época. En particular, sus padres eran feligreses de la Iglesia Católica Apostólica (que no debe confundirse con la Iglesia Católica), movimiento surgido en 1832 a partir de la prédica de un clérigo apellidado Irving. Esa nueva Iglesia logró asentarse en Londres y posteriormente se expandió a Alemania y Estados Unidos.

Irving estaba convencido de que la Segunda Venida de Jesucristo sería inminente, con todo lo que ello implicaba previamente: una devastación casi completa que sufriría la Humanidad por causa de guerras, desastres naturales y la generalización del Mal. Por lo tanto, puede decirse que su prédica era de tono apocalíptico y, según parece, representó la primera influencia de ese tipo en la mente de Edward Wilson.

Aún así, el joven Edward no parecía tener estrechez de miras. Cuando le llegó el momento de definirse por una profesión, decidió hacerse marino y recorrer el mundo. En 1902 se casaría con la joven Margery Clark y para 1907 se habían establecido en la Columbia Británica (Canadá) junto a sus dos hijos. Pero en 1912 hubo un cambio radical: fuese que la pareja no funcionase bien o que la vida en tierra le resultase insoportable, Edward abandonó a su familia y volvió a navegar por el mundo hasta establecerse en el sur de Francia en 1924.



Hay muy poca información sobre esos doce años de la vida de Edward Wilson, sobre ese segundo período de viajes marítimos. Los pocos testimonios recogidos indican que fue un capitán de barco muy poco común, que dedicaba gran parte de su tiempo en el mar a estudiar libros antiguos y, cada vez que tocaban puerto, se desaparecía con rumbo desconocido hasta el momento de la partida.

En uno de sus viajes, un par de miembros de su tripulación se sumaron a la curiosidad del segundo oficial y entonces los tres se plantearon seguirlo cuando su buque llegó a Port-au-Prince (Haití). Lo que contarían luego no es fácil de asimilar: dijeron haber espiado una extraña ceremonia pagana, en la cual el capitán pareció "incorporar" algún tipo de entidad inmaterial que lo hizo hasta insensible al dolor (puesto que no reaccionó ni al fuego ni a la punción con una lanza). ¿Cuentos de marineros? Quizás.




La cuestión es que en 1924 Edward Wilson se ha instalado en Francia y parece contar con un gran arsenal de conocimientos ocultistas. Comienza a hablar abiertamente sobre el karma, la reencarnación y la conducción de la Humanidad por parte de una Gran Logia Blanca de maestros. Escribe, forma vínculos, da conferencias y asiste a docenas de reuniones. 

Como si esto fuera poco, afirma caer en trances que le permiten recibir enseñanzas de maestros en el mundo espiritual. En particular, dice ser guiado por el doceavo hermano de la Gran Logia Blanca, por lo cual decide pasar a llamarse a sí mismo como "Hermano XII". Nace entonces el alter ego de Edward Wilson y su vida toma el rumbo que lo destinaría nuevamente al otro lado del Atlántico, pero esta vez como líder de uno de los más extraños cultos apocalípticos que se hayan conocido. Y hablaremos de ello en el siguiente posteo.

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